MADRE hace un llamado por la protección de la población civil frente a la escalada de violencia en el Líbano, Israel y Gaza
12 de Julio, 2006
12 de Julio, 2006
MADRE, organización internacional de mujeres pro derechos humanos, expresa gran preocupación por la seguridad de la población civil Palestina, Israelí, y Libanesa frente a la inminente "guerra de dos frentes" en el Medio Oriente.
En la mañana del miércoles, combatientes de la organización libanesa Hezbolá capturaron a dos soldados israelíes en una incursión fronteriza en el norte de Israel y lanzaron cohetes y bombas de mortero en ciudades israelíes. Existen al menos cuatro civiles israelíes heridos y los residentes del norte de Israel han sido evacuados a refugios. Si de hecho, los soldados fueron capturados dentro del territorio Israelí, la incursión de Hezbolá constituye un acto de agresión en clara violación del Derecho Internacional. Además, el tener como objetivo a civiles Israelíes bajo cualquier circunstancia representa una grave violación al Derecho Humanitario Internacional.
En respuesta a la incursión de Hezbolá, Israel atacó el sur del Líbano con tanques, buques y aviones de guerra. Al menos dos civiles fueron asesinados el miércoles. El ministro de Defensa Israelí, Amir Peretz, declaró que "Israel se considera libre de emplear cualquier medio que juzgue conveniente y el ejército ha recibido ordenes al respecto". Sin embargo, MADRE enfatiza que Israel está limitado por el Derecho Internacional. Cualquier represalia militar legal debe priorizar la seguridad de la población civil y debe ser proporcional a la amenaza impuesta a Israel por Hezbolá.
El actual resurgimiento de hostilidades en la frontera norte de Israel puede ser un momento crucial en el Medio Oriente, amenazando con una guerra regional que podría poner en peligro a millones de civiles en Israel, Irán, Líbano y Siria. Israel considera el ataque de Hezbolá como un "acto de guerra" del Líbano, donde el ala política de Hezbolá tiene posiciones en el Parlamento. Mientras tanto, Siria e Irán (ambos apoyan a Hezbolá) ha justificado efectivamente la incursión del grupo en el territorio Israelí. El día miércoles, un vocero del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos indicó que los Estados Unidos consideran a Siria e Irán como los "responsables por el ataque y por la escalada de violencia". El gobierno de Bush ha identificado a ambos países como probables candidatos para un "cambio de régimen".
A pesar del temor de que el conflicto se exacerbe, el epicentro de la crisis en el Medio Oriente sigue siendo la franja de Gaza donde la policía Israelí ha creado un inminente desastre humanitario. El destino de 1.4 millones de personas en Gaza no debe ser dejado de lado, incluso cuando la exacerbación del conflicto demanda la atención del mundo. Considerando solo el día Miércoles, 23 personas fueron asesinadas por el ejército Israelí en Gaza, entre los cuales se encuentran siete niños y su madre. Más extensa que la amenaza de ataques militares israelíes directos es la escasez calamitosa de agua, alimentos, medicina y electricidad causada por el estado de sitio impuesto por Israel en la Franja de Gaza.
El primer ministro Israelí, Ehud Olmert, indicó que el objetivo de Israel es "aplicar presión" en la población civil de Gaza en reacción a la captura de un soldado Israelí por parte de Hamas en el mes de Junio y su recientes ataques contra civiles Israelíes. La táctica de Olmert es una forma de castigo colectivo que viola la Convención de la Haya (Artículo 50) así como también a la Cuarta Convención de Ginebra (Artículo 33) y constituye un crimen de guerra.
MADRE enfatiza que ningún sector del conflicto (sea el Estado de Israel o el sector armado de Hezbolá y Hamas) tiene derecho a atacar a la población civil. MADRE hace un llamado por la protección de la población civil en Palestina, Israel y el Líbano.
Para mas informacion sobre la crisis actual, favor leer el articulo de MADRE La Crisis de Derechos Humanos en Palestina.

