Casa Museo, Judith Kain
Barrio Aeropuerto, Bilwi, Puerto Cabezas
Region Autonoma Atlantico Norte, Nicaragua
(505) 79-22225; casamuseojudithkain@hotmail.com
Las implicaciones del cambio climático sobre los recursos naturales y sobre las poblaciones humanas son bien conocidas en la actualidad, y se encuentran entre uno de los temas más debatidos en la última década.
Dentro de esta situación, también se sabe que los pueblos indígenas poseen una de las huellas ecológicas más bajas en el mundo, o sea nuestro efecto sobre la emisión de gases de invernadero es una de las más bajas, sin embargo sufrimos los efectos y consecuencias del comportamiento de otros grupos humanos sobre el ambiente y que están provocando los cambios ambientales, que tienen un impacto alto en nuestras formas tradicionales de vida y subsistencia.
La consecuencia de un aumento en la temperatura mundial ha tenido también su repercusión entre los pueblos indígenas de Nicaragua. El aumento de la temperatura de los mares tiene una relación directa con el rendimiento en la pesca y con el aumento de los huracanes y tormentas tropicales en los últimos cien años.
La frecuencia de las tormentas se ha reducido y la fuerza de sus vientos se han incrementado. Los diluvios causados por "Fifi" en 1974 y por "Irene" en 1971, no se comparan con la fuerza y lo daños causado por el huracán Juana en el 1988. Luego, en Septiembre del año 2008 en la Costa Caribe de Nicaragua el huracán Félix golpeo el litoral y las zonas montañosas de la región, teniendo como consecuencia la destrucción de más de trescientas comunidades indígenas Miskitu y Mayangna, y destruyendo la base de la subsistencia local: los bosques y la zona de pesca del litoral.
Esta vez se afectaron 1 millón de hectáreas de bosques de especies latifoliadas y de coníferas, así como ecosistemas marinos y de manglares. El problema sigue siendo que muchas de las afecciones por desastres naturales son vistas por organismos internacionales y organismos en pro de la conservación de la naturaleza solamente como el impacto que estos tienen sobre los recursos naturales, y no sobre las consecuencias de subsistencia de los pueblos que viven de estos recursos.
La perdida de áreas de bosques, por desertificación dan lugar a incendios forestales que no sólo tienen un impacto sobre perdida de biodiversidad biológica sino también tienen un alto impacto en los sistemas productivos agrícolas, forestales, caza y recolección de subsistencia de los pueblos indígenas. Entre los pueblos indígenas del río Coco, se ha visto un aumento de plagas y vectores de enfermedades, especialmente de ratas que perjudican los sembradíos, que tiene una relación directa con la perturbación de los ecosistemas.
Las consecuencias del cambio climático, también afectan fuertemente el tejido social y sistema de cosmovisión tradicional de los pueblos indígenas. En primer lugar porque muchas veces la perdida de base de subsistencia empuja jóvenes, hombres y mujeres a la migración, a otras zonas rurales y periferias urbanas, en busca de trabajo - creciendo cada día los llamados refugiados ambientales -, en segundo lugar, se ven afectadas las áreas de relación sagrada entre los pueblos indígenas y la naturaleza, perdiendo la relación directa y de esa forma afectando el sistema de creencias tradicionales.
Las mujeres indígenas también sufren el impacto del cambio climático. Sus actividades de recolección de agua, por ejemplo, en algunos casos ya deben caminar en ocasiones dos o tres horas para llegar a fuentes de agua limpias, y muchas veces no tienen el acceso cercano a plantas medicinales básicas porque dada la situación de perturbación de los bosques cercanos muchas de estas plantas se encuentran a días de camino desde las comunidades, situación que también se aplica a ciertos animales de caza que solían ser fuentes básicas de obtención de proteínas para los pueblos indígenas.
Como respuesta a los problemas ambientales en el mundo, los Estados han definido políticas de mitigación del impacto sobre los recursos naturales, políticas que en muchos casos tienen un perfil fuertemente ambientalista que no toma en cuenta la situación y afectación de estas mismas sobre los pueblos indígenas. Una estrategia muy conocida ha sido el establecimiento de áreas protegidas, lo que ha conllevado a restricciones y controles que en vez de incentivar el cuido y uso adecuado de los recursos, ha venido a ser un incentivo perverso para la explotación ilegal y tiene un efecto negativo sobre formas de subsistencia y organización de los pueblos indígenas alrededor de estos recursos. Las áreas protegidas, son vistas por las autoridades oficiales, como áreas donde existe amplia diversidad biológica pero no consideran a la población existente, mucho menos valoran su cultural, y en la mayoría de los casos se rigen bajo un sistema centralizado de manejo gubernamental, que descalifica y relega las formas tradicionales de manejo y gestión de los recursos naturales que los pueblos indígenas han venido implementando por cientos de años.
El modelo de manejo centralizado de las área protegidas, tiene como consecuencias el debilitamiento de las organizaciones locales y limita los procesos de desarrollo autonómicos, ya que no toma en cuenta el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas. Esta situación se ha observado entre los pueblos indígenas Miskitu y Mayangna en relación a la Reserva de Biosfera de Bosawas y con los pueblos Ramas en la Reserva Biológica Indio-Maíz, dos áreas protegidas que han sido definidas desde el gobierno central y cuyo manejo también se da desde el gobierno central, a pesar el régimen de autonomía regional existente.
A esta fecha las autoridades centrales no han comunicado a los habitantes sobre el fenómeno del cambio climático y sus consecuencias. Esto podría hacerse con la finalidad de preparación al desastre.
En la actualidad nos encontramos ante una nueva amenaza que se esconde bajo el sello de producción "bio", el auge de los agro combustibles que pretenden desarrollarse en tierras indígenas que puede ser una amenaza a las tradicionales áreas de vida de los pueblos, y por supuesto a los ecosistemas de los cuales los pueblos indígenas obtiene sus recursos, que podría conllevar a desplazamientos de sus territorios ancestrales. Hay que buscar la relación entre estos sistemas de explotación y el cambio climático.
RECOMENDACIONES
Tomando en cuenta la situación que enfrentan los pueblos indígenas ante el inminente impacto y afectación de sus sistemas tradicionales de vida por el cambio climático y las medidas de mitigacion adoptadas por los Estados, consideramos necesarias las siguientes recomendaciones:
1 En ocasión del Séptimo Periodo de Sesiones del Foro Permanente sobre cuestiones indígenas en la ONU. Cambio climático, diversidad biocultural y formas de vida: el papel de custodios de los pueblos indígenas y nuevos desafíos. Nueva York, Abril, 2008. Para contacto: Mirna Cunningham Kain, Presidenta.